jueves, 10 de enero de 2019
El Conde Lucanor: El gran comercio
El Conde Lucanor: El gran comercio
Un día, el conde Lucanor, convocó a su consejero Patronio, para contarle un problema. Una vez que Patronio llegó, el conde Lucanor le dijo:
Patronio, tengo un problema muy gordo que podría arruinarnos, y no tengo ni idea de que hacer para solucionarlo.
Patronio: Dime, que ocurre.
Conde de Lucanor: Verás, en un mes, nos juntamos todos los grandes imperios para comerciar, cómo sabrás, nuestro trigo, es especial a los demás, y eso hace que mucha gente lo quiera comprar, incluidos todos los grandes imperios con los que vamos a ir a comerciar. Como sabía lo rico que nos podríamos hacer si llevo mucho trigo, asigne a cada campesino mucho terreno para que cultivase, pero con el tiempo me he dado cuenta que aparte de haberles asignado mucho más terreno del que cada uno puede cultivar, con las prisas y el agobio que tienen los campesinos para conseguir tener el trigo listo para esa fecha, no están cultivando bien y se esta muriendo gran parte de la plantación, a este ritmo no vamos a conseguir llevar casi nada al comercio.
Patronio: Te voy ha contar un relato de un imperio, cuyo ejército muy poderoso dirigido por un rey muy rico, llegaba de conseguir conquistar, a su mayor amenaza, después de esa conquista, iba a tener casi todo el país para el, ya que aunque no los hubiera conquistado todavía, eran rivales mas bien pobres, y aunque contaran con un ejército no era nada comparado con el ejército de este imperio.
El siguiente día, el rey muy avaricioso y consciente de que los rivales eran muy débiles, decidió dividir el ejercito en 15 partes, y así cada una de ellas podría conquistar cada uno de los 15 territorios en los que estaba dividido el país, y así, ser el más rico. Unas semanas más tardes, llego un soldado de los que había ido a luchar y le dijo que todos y cada uno de los ejércitos habían sido derrotados, y el era el único superviviente. Si el rey, no hubiera sido tan avaricioso, y lo hubiera planeado todo bien y poco a poco, habría conseguido conquistar territorio a territorio todo el país y hacerse rico. Aplicado a tú problema, tendrías que asignar menos terreno a cada uno de los campesinos y que fueran poco a poco arando las tierras, así, aunque no tendrás todo el trigo que deseabas tener, conseguirás tener bastante.
Cuando el Conde escuchó esta historia, la mandó poner en este libro e hizo estos versos que dicen así:
No puedes pretender conseguir muchas cosas en poco tiempo, tienes que ser realista, e ir poco a poco, con paciencia y dedicación, y al final conseguirás alcanzar tu meta.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
El Conde Lucanor: El gran comercio
El Conde Lucanor: El gran comercio Un día, el conde Lucanor, convocó a su consejero Patronio, para contarle un pr...